Autor: Gema Sánchez de la Nieta

Según el estudio Adolescentes’13, al 84,4 % de los menores no les reducen la paga si sacan malas notas. “Los jóvenes españoles de 12 a 24 años gestionan más de 11.000 millones de euros al año”, explica el creador del primer Prebanco del mundo.  

Raúl de la Cruz es creador de Keepunto, la primera comunidad de Internet dirigida a que los adolescentes manejen conceptos económicos y financieros. Se trata de un "prebanco" donde los jóvenes juegan con monedas virtuales utilizando términos como intereses, plazos fijos, ahorro, inversión o depósito financiero. 

¿Qué aporta la gamificación a los jóvenes de hoy en día?

¡Tienen mucha suerte! La gamificación es una apuesta de futuro en el presente, una técnica que busca la estimulación y la motivación de los alumnos. Extraer todos los valores positivos del juego a favor de un proceso de aprendizaje es un plus que debería tener un hueco en las dinámicas educativas en el ámbito académico y familiar.

¿Cómo aprovechar las TICs en la educación de los menores?

Internet es un superpoder que tenemos tanto niños como adultos pero, a pesar de todo el esfuerzo político y social invertido en las TIC, no se ha conseguido todavía un impacto significativo en la formación. Como dice el profesor William H. Dutton, “es fuera de las aulas donde este potencial puede ser más significativo, donde la comprensión de estas dinámicas podría mejorar las iniciativas planeadas en las aulas u otros espacios de educación formal”.

¿No le parece que la sociedad asocia las nuevas tecnologías en los jóvenes con el ocio?

Ya es hora de asumir que internet, las redes sociales y las nuevas tecnologías suponen algo más que una mera opción de ocio social. Ése es justo el reto que tenemos en Keepunto y que deberían afrontar también los actores de la educación, padres y docentes, porque es a través de internet y de las nuevas tecnologías como los adolescentes se pueden impregnar de conocimientos de manera transversal. Para ellos, ahora sólo suponen una opción de ocio e información inmediata, pero es una lástima que no les enseñemos a aprovechar todo el potencial que tiene como técnica de aprendizaje invisible para su formación.

Los adolescentes quieren ser desafiados y tomar sus propias decisiones

¿Qué conclusiones saca del estudio sobre comportamiento de los adolescentes?

Que es fundamental que descubran que existe una relación directa entre esfuerzo y recompensa. En el informe Adolescentes’13: hacia una correcta formación y autonomía en el consumo descubrimos que el 70% de los adolescentes no necesita justificar su asignación semanal o que el 84,4 % no ve disminuida su paga aunque su comportamiento no sea el adecuado, bajen sus calificaciones en el colegio o no ayuden en casa. ¿Quién financia esa conducta? Los padres. Quizás con la sana intención de que a sus hijos no les falte de nada, pero es un error. En Keepunto nos hemos dado cuenta de que los adolescentes quiere ser desafiados, quieren demostrar que saben tomar sus propias decisiones y actuar en consecuencia… si les damos esa oportunidad de empezar a madurar, claro. El fomento de la cultura del esfuerzo supone un paso adelante en ese proceso madurativo.

La educación ha sido un arma política que cada gobierno ha activado a su conveniencia

¿Qué falla en la educación de los jóvenes para que salgamos tan mal parados en los informes internacionales?

Que siempre ha sido un arma política que cada gobierno ha activado a su conveniencia; a nadie le importa realmente la Educación en España. Y me hago eco de las palabras de Victoria Camps en su libro Creer en la educación: “Existe un conjunto de valores, actitudes y maneras de actuar que no se aprende si nadie se toma la molestia de enseñarlo. Valores como el respeto, la convivencia, el esfuerzo, la equidad o el uso razonable de la libertad. En definitiva, todo este cúmulo de incertidumbres y dudas, de desorientación, ha conducido al abandono, diría generalizado, de la responsabilidad educativa”. Es un clamor popular que, de una vez por todas, la Educación sea un asunto de Estado.

¿Cuáles son las claves para lograr que los menores utilicen adecuadamente sus bienes?

Lo primero y esencial es que entiendan que su esfuerzo merece la pena. La sociedad en general se queja de que los adolescentes no dan valor a las cosas y se gastan un dinero que no ganan, en concreto, los jóvenes españoles de 12 a 24 años gestionan más de 11.000 millones de euros al año… ¡Lógico! Si les damos lo que piden sin exigirles nada a cambio, ¿por qué van a cambiar de actitud? En Keepunto nos ha sorprendido mucho comprobar que los usuarios de nuestra plataforma se vuelven más conservadores en cuanto al gasto, y muchos prefieren ahorrar sus KEEs –una moneda virtual- en vez de invertirlos en cualquiera de los productos del catálogo Keepunto. Y es porque han ganado esos KEEs superando retos con su esfuerzo. Así descubren lo que cuestan las cosas.

¿Es necesario que los adolescentes reciban una educación financiera ?

Yo diría más bien que es urgente. Y no sólo porque supone un complemento esencial para su formación actual, sino también de cara al futuro ya que ellos serán los decisores del mañana. Sin embargo, no me refiero a ofrecerles una educación financiera convencional y convertirla en una asignatura más, como algunas instituciones están recomendado, sino a brindarles la oportunidad de aprenderla desde la práctica. Nosotros seguimos esta máxima: “Me lo contaron y lo olvidé; lo vi y lo entendí; lo hice y lo aprendí”. En Keepunto aprenden a manejar conceptos de educación financiera sin necesidad de memorizar qué es un interés TAE, un depósito, una cuenta de ahorro… Y empiezan a descubrir la ventajas de ser personas autónomas y responsables.

Familia-escuela ¿cómo debe ser ese binomio?

Sobre todo, creo que realmente debe ser un binomio. Ahora no lo es. Cada uno delega en el otro su labor como educadores y padres, y quienes salen perdiendo son los menores. El objetivo común debe ser la formación del menor, y para alcanzar las metas pretendidas tanto en resultados académicos, asimilación de conceptos, adquisición de competencias y habilidades como en educación en valores, se impone un acuerdo social en el que ambos firmantes, padres y educadores, remen en la misma dirección.




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